domingo, 8 de junio de 2014

Gemma Parellada, periodista experta en el continente africano. Ha trabajado para El País, CNN, RFI entre otros. Imagen de Catalunya Radio 

PREGUNTA ¿Hay muchos corresponsales españoles en Malí?
RESPUESTA No hay. Somos solo tres españoles los que hemos cubierto en distintos momentos el conflicto de Malí y los tres somos independientes. Es decir, no nos han enviado los medios si no que hemos decidido ir a cubrirlo nosotros. Es muy triste que un país y una crisis tan cercana no generen una cobertura plena. La reflexión y análisis es una fase muy importante del periodismo que se está arrinconando con efectos dramáticos.

PREGUNTA ¿Los españoles que trabajan como periodistas en Malí suelen tener un contrato fijo con el medio para el que trabajan o hay más freelance que trabajan por libre?
Todos independientes.
RESPUESTA ¿Hay una falta de interés en España hacia el conflicto de Mali?
Hay dejadez por la información de Internacional en general y se está descuidando ( hasta despreciando) mucho el periodismo bien ejercido. No es la crisis económica la que está destruyendo el periodismo de calidad, es la mala gestión. Se está permitiendo que el talento se fugue.
Más que una falta de interés es una falta de interés en cubrirlo de forma completa y profesional. Una página se puede llenar de muchas maneras. Es fácil cortar y pegar de agencia. Malí ha acaparado interés especial en España, sí. Los medios han hablado del conflicto pero en general lo han hecho con informaciones de agencias, no con informaciones de primera mano.

PREGUNTA ¿Se nota la falta de medios y precariedad de los medios españoles a la hora de cubrir el conflicto Malí?
RESPUESTA Mali ha sido, de todas formas, el primer conflicto africano en un mucho tiempo cubierto por otros periodistas españoles. Normalmente estoy yo sola. Y no solo en conflictos. Es muy raro encontrarte a periodistas españoles sobre el terreno en África. El interés que ha generado Mali es de hecho muy alto comparado con otros acontecimientos en el sur del Sáhara (Mundial de Futbol a parte, por supuesto). Otra cosa es que se haya cubierto con buenos recursos.
Es una ofensa al periodismo pero en general no parece dolerles demasiado hacer coberturas desde Madrid o desde alguna ciudad que esté en el continente aunque a km de distancia de donde esté sucediendo lo que se cuenta.

PREGUNTA ¿Los medios españoles tienen acceso al conflicto?
RESPUESTA Es nuestro trabajo, el del periodista, buscarse el acceso. En este caso el Ejército francés ha controlado férreamente la información y los periodistas. A menudo tenían literalmente las carreteras cortadas. Pero además, en el conflicto de Malí se suma el riesgo de secuestro si eres blanca, lo que añade un barrera natural a la cobertura. Pero los obstáculos son parte de nuestro trabajo y hay que buscar la manera de sortearlos. Quedarse de brazos cruzados y difundir a bocajarro las informaciones de una sola fuente (en este caso, de París) es poco profesional y deforma la realidad. Es dejarse llevar por la propaganda si no participar en ella.

PREGUNTA ¿En caso que no haya acceso al conflicto quién y cómo se comunica?
RESPUESTA París ha estado difundiendo gran parte de la información que se ha recibido en Europa y el mundo sobre el conflicto. La visita de Hollande, los soldados franceses que iban cayendo, las “liberaciones” de Tombuctú y Gao… París ha informado de lo que pasaba en Malí, imaginaos qué deformación.

PREGUNTA  ¿En caso de que no haya acceso al conflicto por qué crees que no lo tenéis?
RESPUESTA Cuando París informa que hay cuarenta o cincuenta islamistas muertos en bombardeos ¿nadie se plantea quiénes son en realidad, si hay civiles entre ellos? ¿Niños quizás? ¿Qué ojos lo comprueban? Francia entró con sus tropas al norte de Malí y poco se ha cuestionado su actuación, porque en parte, poco se conoce. Francia iba entregando, con cuentagotas, la información que podía dar, esculpiendo la imagen que ahora tenemos: Bamako y Mali lleno de banderas francesas, la población eufórica por su llegada, una totalidad a su favor y la intervención militar como única opción posible. Esta imagen es distorsionada.

PREGUNTA ¿Hay algunos medios que sí tienen acceso al conflicto o un trato privilegiado? ¿cuáles?
RESPUESTA Los medios franceses han tenido más fácil el acceso, sobre todo las televisiones. Los medios afines y de discurso más amable son “premiados”, pueden viajar con las tropas francesas hasta el frente antes que nadie. Pero tienen una visión parcial.

PREGUNTA ¿Se permite a los periodistas ir a las ciudades del norte del país que no están bajo el control del gobierno de Malí?
RESPUESTA En Gao y Tombuctú no ha vuelto aún la administración. Pero sí está el ejército maliense y hay acceso a los periodistas. En Kidal, en cambio, el ejército no ha entrado aún, uno de los hechos que la población de Gao no entiende. En Kidal están las tropas francesas, sus aliados chadianos, y han dejado que se quede el MNLA, el grupo independentista tuareg que inició la rebelión y que abrió la puerta a los islamistas para que ocuparan el norte. Allí es muy difícil llegar.

PREGUNTA ¿La información que dan los medios españoles sobre el conflicto tiene, o no, un enfoque humano (no sólo datos sobre la batalla sino sobre las personas que lo sufren)?
RESPUESTA No demasiado. Siempre trasciende la imagen de refugiados, de niños soldado, del periodista apaleado y de los amputados,… pero se va poco más allá de los estereotipos y de la imagen dramática poco profunda con la que se suele presentar África negra. El enfoque humano tiene sentido si se contextualiza, hay que contar las historias humanas para que el lector entienda el conflicto y hay que explicar cómo el conflicto afecta a los individuos y a las comunidades. Más allá de la mujer que huye y las amputaciones.

PREGUNTA ¿Los medios españoles asocian el islam con el terrorismo? En el caso de que así sea ¿le parece adecuado?
RESPUESTA No. El Islam es una religión y esto los medios lo tienen claro. Lo que sí se tiende a confundir o a asemejar peligrosamente es el islamismo con el terrorismo. Los dos términos se usan a menudo como sinónimos y eso ha ayudado a construir una imagen errónea y a que la gente asocie a islamistas con terroristas. El islamismo defiende el Islam político, es decir, quiere que los preceptos del Islam rijan la política, el gobierno y la sociedad, quiere adaptar la política a la religión, pero no de manera violenta. Es una ideología que, como todas, puede ser defendida de distintas formas, sin o con violencia, pero no es un movimiento violento por naturaleza.
En el caso de Malí las personas que ocuparon el norte fueron una alianza entre islamistas e independentistas tuareg. Lo más adecuado es usar el término islamista y no terrorista.
Hay que ser muy prudente al usar el término terrorista, es un término muy intenso que se usa mal en muchas ocasiones y que lleva demasiada carga política.
Los periodistas participamos a formar las ideas que los lectores tienen de una realidad y por eso hay que ser muy cuidadoso para no deformarla. Hay que evitar caer en las trampas de los discursos políticos.

PREGUNTA ¿En las noticias aparecen más fuentes de una parte del conflicto (gobierno francés y de Malí) que de la otra parte del conflicto (tuareg e islamistas del norte)? ¿esto es adecuado?
RESPUESTA Por supuesto que no lo es. Hay que equilibrar las fuentes y dar voz a todos los beligerantes en un conflicto. Pero en Occidente políticamente no sale a cuenta matizar. El islamismo radical y armado se ha convertido en el enemigo perfecto, incuestionable. Se ha dibujado como algo homogéneo y parece que si se habla de islamismo, toda reacción esté justificada.
La fuente principal es el gobierno y ejército francés. Malí también, pero en menor medida y habitualmente con el permiso de Francia. Es grave que las informaciones de un país, en este caso Malí, las gestione un país supuestamente externo, aunque sea aliado. Se han usado fuentes tuareg, sobretodo en Francia, pero la causa tuareg, una de los temas de fondo del conflicto, ha sido explotada por unos pocos. Los islamistas tuvieron sus vías de comunicación y portavoces durante la invasión, pero ahora con la retirada es más complicado.
Las fuentes pueden ser más de más fácil acceso o menos, pero nuestro trabajo es que todas las voces estén presentes. Si no, se corre el riesgo de manipulación.

PREGUNTA ¿En las noticias sobre el conflicto hay demasiadas fuentes institucionales frente a fuentes de civiles y gente común?
RESPUESTA Piensa que yo no vivo en España y no sigo a diario la prensa y los medios españoles. Sobre todo cuando estoy en el terreno, las últimas semanas en Malí, era imposible leer lo que estaba saliendo (a parte de lo que yo podía mandar). Pero creo que sí se está hablando con civiles. Pero hay que pensar que el discurso está muy formado, consciente o inconscientemente, en la cabeza de algunos periodistas. Y van a buscar entonces los testimonios que “vistan” su historia. Es claro el caso de los amputados. Todo periodistas que llegaban a Gao buscaban un amputado. Eran pocos. Pero esta fue la imagen de la ocupación que se exportó al mundo, aunque la realidad fue mucho más compleja.

PREGUNTA ¿Por qué la mayoría de las veces las noticias vienen de agencias? ¿hay demasiado información de agencia?
RESPUESTA Porque las agencias son las que estaban allí. Si los medios no mandan a corresponsales tienen que copiarlo de la agencia, con el riesgo que esto comporta.

PREGUNTA ¿Cree que es adecuado que muchas de las noticias que se escriben no se hagan desde el lugar en el que sucede el conflicto(Malí) y en su lugar se escriban desde Francia o España?
RESPUESTA Es una aberración. Si se conoce bien el país y se tienen buenas fuentes se puede llegar a justificar en un momento transitorio. Pero una buena cobertura creíble tiene que contener estar en el lugar donde suceden o han sucedido los hechos. Es una obviedad. Allí es donde hablas horas y horas con soldados, civiles, panaderos, comerciantes,…y sólo así puedes ver, oler y empezar a recomponer el rompecabezas de la realidad.

PREGUNTA ¿Qué línea editorial cree que tienen los medios españoles en el conflicto? ¿Qué medio español cree que está cubriendo mejor el conflicto?
RESPUESTA El País es el único que ha tenido gente sobre el terreno, además de tener a una persona en la redacción en Madrid que trabaja sobre la región del Sahel, con una perspectiva más amplia.
Pero la información sobre África tiene en general, en todos los medios, una aproximación muy superficial y muy marcada por los criterios franceses o ingleses.

PREGUNTA ¿Los medios españoles narran el conflicto primando los intereses o desafíos que tiene España en el conflicto por encima de otros enfoques? ¿Esto es adecuado?
RESPUESTA España parece que se está tomando más en serio este conflicto. Ha mandado militares ahora para la misión de formación del ejército maliense y parece que el Sahel y Malí están tomando cierta importancia en su agenda. La función de los medios es contextualizar y contar los por qués. Cada día hay menos espacio para esto, pero yo reivindico este papel, sobretodo en la prensa.

PREGUNTA ¿Los medios españoles contextualizan y explican bien los antecedentes del conflicto a los ciudadanos españoles?
RESPUESTA No demasiado. Se intenta, pero esta fiebre por la inmediatez se ha apoderado de la prensa y los medios. Ahora es prioritario contarlo “ya”, lo más rápido posible, que no contarlo bien. Pero hay periodistas y editores que lo siguen intentando y luchan contra esta tendencia.

PREGUNTA ¿Los medios explican bien las características y diferencias de los distintos grupos que están en el norte de Malí?
RESPUESTA Se entra muy poco en el detalle. Se tiende a simplificar y a poner a todos los rebeldes bajo la etiqueta de “los islamistas”, pero además de los independentistas tuareg (el MNLA y MIA), dentro de los islamistas hay varios grupos: Mujao, AQMI, Ansar Dine,…
Entrar dentro de sus diferencias es adentrarse en el conflicto, sus raíces, causas y agentes reales.

PREGUNTA ¿Cuándo empieza y cómo evoluciona en el tiempo el conflicto de Malí? ¿Cómo lo explicarías de la forma más simple posible?
RESPUESTA Hay varios factores que han llevado a la explosión política y armada.
Uno, es la pendiente causa tuareg, que hasta que no se resuelva seguirá generando inestabilidad en el norte.
Dos, es el auge de los grupos armados en el desierto. Narcotraficantes, independentistas, traficantes de humanos, grupos armados islamistas,…
Pero el principal (y que es además la causa de los otros factores) es el nivel de poca responsabilidad política de los líderes de Malí en los últimos años y décadas. Esto ha generado un caldo de cultivo del que se han alimentado varias de las problemáticas actuales: un sistema educativo plagado de huelgas, el norte olvidado con fronteras y un terreno que han funcionado de manera alternativa al Estado y cuyas ganancias no han beneficiado a la población ni a la construcción de estructuras de país si no que han alimentado a los que trabajaban en los negocios varios,etc…
El soplo que desestabilizó Malí e hizo que la débil y corrupta estructura se derrumbara fue el golpe de Estado del año pasado, no lo olvidemos. Aquello abrió la caja de Pandora pero los problemas ya estaban presentes y latentes desde hacía tiempo.

PREGUNTA ¿Desde su punto de vista personal cuáles son las deficiencias que tienen los medios españolas a la hora de cubrir el conflicto? ¿y los puntos fuertes?
RESPUESTA La diferencia la marca estar sobre el terreno y la experiencia (tampoco es adecuado estar allí si no tienes acceso a ciertos lugares y si no tienes las claves, la información previa y el contexto). Solo El País contó con informaciones desde Malí.
Las deficiencias se basan en el poco conocimiento del lugar y el no mandar a nadie. Los puntos fuertes (intentaré ser optimista) es la voluntad de algunos periodistas y editores para darle espacio, análisis y relatos a una guerra que nos es tan cercana.